Aquello que es de todos

Para este artículo propongo un viaje que nos va a llevar rápidamente de América del Norte a la Huerta valenciana, del norte de Francia a la frontera hispano-portuguesa. Todo ello conectado a través de un programa de radio (este) y un término: procomún.

 

Empezamos con esa idea de “utilidad pública”: una comunidad que se reúne para cuidar de aquello que es de todos y, al mismo tiempo, de nadie. Ayudar a tus vecinos hoy para que ellos te ayuden mañana. Una manera de ilustrar esto puede ser una comunidad amish construyendo un granero para una nueva familia.

 

Lo importante, más allá de la anécdota, puede ser esta idea de contribuir al bien común sin esperar una recompensa inmediata.

 

Pero no hace falta irse tan lejos para encontrar ejemplos del procomún. Entre Salamanca y Portugal existen las hacenderas, esto es, los trabajos a que debe acudir todo el vecindario, por ser de utilidad común. Ante la desidia de las autoridades locales, las comunidades se han organizado para cuidar del patrimonio cultural. Escuchadlo en el programa de radio, lo cuentan muy bien.

 

Esta historia me ha recordado a una organización similar que existe relacionada con el ciclismo. Les Amis de Paris-Roubaix (París-Roubaix es una competición ciclista que se celebra anualmente desde 1896 en el norte de Francia) es una entidad sin ánimo de lucro que se encarga de mantener los caminos agrícolas que utiliza la carrera. Al mismo tiempo, ofrece una formación profesional a jóvenes que viven en una de las zonas más deprimidas del país. En resumen, un grupo de voluntarios haciendo posible un acontecimiento deportivo al mismo tiempo que ayudan a las comunidades locales.

 

Para acabar el viaje vamos a volver a casa: el área metropolitana de Valencia, donde se encuentra un paisaje cuyo valor cultural y económico es difícil de exagerar. Estoy hablando de l’Horta (la Huerta), donde el delicado equilibrio entre la agricultura y otras actividades parece hoy más amenazado que nunca (vedlo en este documental).

 

Lo que en Castilla llaman “hacenderas”, aquí es tornallom o tornajornal, ayuda mutua para las tareas agrícolas. El antiquísimo Tribunal de las Aguas vigila el funcionamiento de las acequias del río Turia (mapa), permitiendo el desarrollo de una agricultura intensiva en las proximidades de la tercera ciudad española por número de habitantes. Echad un vistazo a su página web (enlace).

 

En resumen, se trata de animaros a conocer ejemplos de cómo este concepto de procomún se lleva a cabo en diferentes lugares, a veces más cerca de lo que pensamos. Seguro que conocéis más casos en los que un grupo de personas ofrecen su tiempo libre para dedicarlo a actividades que benefician al conjunto de la comunidad.

 

Texto en colaboración con Manuel Pérez. Profesor de Geografía e Historia.

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