El re-manifesto. Tres cosas que puedes hacer antes de reciclar

Reducir,
reutilizar,
reparar,
y por último
reciclar.

El re-manifesto de good things, good planet pretende poner en valor tres conceptos clave para producir menos residuos y llevar un estilo de vida más sostenbile.

Reducir

Este es el primero y el más importante. La insaciable demanda de nuevos productos junto con el incremento de la población mundial nos conduce hacia una escasez de materias primas cada vez mayor. Cito un fragmento del Equal times que comenta de forma detallada acerca de la velocidad de consumo de productos y del agotamiento de los materiales para la producción de los mismos.

“Ahora lo dice la OCDE, pero los científicos llevamos advirtiéndolo desde hace mucho tiempo”, asegura Antonio Valero, director del Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos (CIRCE). “Si seguimos así, en los próximos años consumiremos lo mismo que ha consumido el ser humano en toda su Historia”.

Última llamada, se nos agota el planeta, Equal times.

Por eso ir introduciendo este hábito en nuestras vidas sería un gesto tan valioso y, a pesar de ser individual, puede convertirse en un acto de transformación social muy potente. Esto no significa que no podamos comprar nada nuevo. Simplemente se trata de consumir menos pero de mejor calidad, a todos los niveles. Debemos reflexionar sobre la necesidad de la adquisición de un producto para cuya fabricación se han utilizado, en un alto porcentaje, materiales vírgenes que han sido extraídos de nuestro planeta. Y no solo esto, también tenemos que informarnos sobre la procedencia y las condiciones de la producción de ese mismo producto.

Personalmente, creo que deberíamos convertirnos en consumidores conscientes si queremos alcanzar un cambio significativo en nuestros hábitos de consumo, y por consiguiente en la salud de nuestro planeta.

Consejo — menos es más.
Sé creativa/o en el proceso de compra. Cuanto mayor sea la versatilidad de un artículo menor será el número de objetos que tendrás que adquirir para cubrir el uso o aplicación que conseguirás con solo uno.

Reutilizar

Hay una gran variedad de materiales y objetos que pueden reutilizarse un gran número de veces antes de convertirse en residuos, como por ejemplo las bolsas de plástico, las de tela o incluso las de papel duran bastante siempre y cuando no las cargues con cosas pesadas.

El mercado de segunda mano también es un recurso muy extendido y valorado en algunos sectores de la población, como por ejemplo el de los muebles para el hogar. Además, hoy en día también existen aplicaciones centradas en el intercambio de todo tipo de objetos en los que puedes comprar o vender directamente a la persona interesada en los mismos.

Las tiendas de ropa de segunda mano son una buena opción para reducir de forma considerable nuestros residuos, pues como bien sabemos la industria textil es una de las más contaminantes del planeta debido al aumento del consumo y la producción de prendas. Aunque si bien es cierto que no son las más abundantes y no siempre tienen lo que estás buscando vale la pena visitarlas como primera opción. Y si no consigues lo que buscabas siempre puedes decantarte por prendas sostenibles y, a ser posible, de producción local o nacional. En la actualidad existen muchísimas marcas cada vez más concienciadas con el medio ambiente, solo tienes que prestar atención a su etiqueta para saber si lo que estás comprando es sostenible o no. Este es un tema que trataremos en profundidad más adelante.

Por lo tanto, antes de comprar un producto nuevo reutiliza tantas veces como puedas el que ya tienes, y si al final te deshaces de él pero todavía se conserva en buen estado dónalo a otra persona y alarga su vida útil.

Consejo — prevenir antes que curar.
Lleva siempre contigo una bolsa de tela o de otro material duradero junto con una botella de acero inoxidable en tu bolso o mochila. Pesan muy poco y evitarás la generación de residuos que podrían haberse evitado fácilmente.

Reparar

Este concepto tendría que volver a ser protagonista. Nuestra generación parece haber olvidado aquello que en las anteriores se aplicaba casi de forma inconsciente cada vez que un objeto dejaba de funcionar.

A pesar de ello, la reparación de objetos siempre ha estado con nosotros, y si indagas un poco en internet y en tu ciudad, descubrirás que existen espacios donde puedes ir a reparar las cosas, bien con tus propias manos o dejándolas en las de otras personas que viven de ello.

Además, ser un manitas es una habilidad muy valorada y gratificante, pues es muy satisfactorio tener la suficiente autonomía como para poder arreglar un objeto estropeado por tu cuenta. Y si no es tu caso siempre puedes echar mano de algún familiar o amiga/o que te ayude en estos temas.

También existe otro sistema muy interesante denominado banco del tiempo, el que se intercambian horas y habilidades entre vecinos. Es decir, yo te pinto el salón y tú me reparas la cafetera, y así todos ganamos. Puedes preguntar en tu ayuntamiento si existe este programa en tu municipio, y si no es así y te interesa anímate a ponerlo en marcha.

En resumen, volvamos a recuperar este acto tan apreciado y pongamos freno a la temida obsolescencia programada.

Consejo — en Youtube también puedes aprender a reparar cosas.
Además de escuchar canciones y ver el último vídeo tierno de gatitos en esta plataforma encontrarás una gran cantidad de tutoriales para reparar objetos.

Reciclar

A lo largo de los años, han sido muchas las campañas publicitarias las que nos han convencido de que el reciclaje era la solución para la gestión de los residuos y con el simple gesto de reciclar un envase en el contenedor amarillo nuestra conciencia quedaba tranquila. No obstante, hoy sabemos que este sistema está muy lejos de ser el mejor. Primero porque en el proceso de reciclaje también se consume mucha energía para volver a poner un objeto de nuevo en la circulación, y segundo porque el porcentaje de materiales reciclados sigue siendo bastante bajo en España, según los últimos datos sólo llegamos al 29%. La parte restante acaba en vertederos. Vayamos por donde vayamos vemos envases abandonados, contenedores llenos a rebosar y basura acumulada en zonas naturales.

Está claro que el sistema actual de reciclaje ha fallado y una de las soluciones sería volver al sistema de retorno de envases. De esta manera evitaríamos el abandono de muchos envases en el entorno.

Mientras tanto, reciclar debería quedar al final de esta lista y evitarlo en la medida de lo posible. La mayoría de los envases que tiramos son de plástico y muchos se pueden ir reduciendo si cambiamos nuestra manera de comprar.

Consejo — compra a granel.
Las tiendas a granel están volviendo porque cada vez hay más personas que quieren contribuir a la creación de un modo de consumo más responsable y sostenible. Si compras en ellas con bolsas de tela reducirás de forma considerable las visitas al contenedor amarillo.

Así que antes de reciclar hay otras opciones que puedes plantearte, y recuerda que el mejor residuo es el que no llega a producirse.

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