Gestos sencillos para ser más sostenible sin gastarte un euro

Puede no te hayas parado a pensarlo pero podemos hacer muchas cosas por nuestro planeta sin tener que invertir un solo euro para ello. Solo tienes que prestar un poco de atención a algunas de tus rutinas diarias para percatarte de que modificando ciertos aspectos de las mismas ya estarás contribuyendo a mejorar el entorno que te rodea.

Aprende a decir no. No a las pajitas de plástico en tu refresco, no a las bolsas de plástico, y no a todo objeto promocional que te quieran regalar y que ya tienes de sobra (bolígrafos, libretas, accesorios que no sabes bien cuál es su función…). Esto último puede sonar un poco brusco pero rechazando estos objetos estamos transmitiendo un mensaje muy claro, las personas no necesitamos todo esto. Además, es muy liberador decir que no a las cosas que ni queremos ni necesitamos, y que la mayoría de las veces las aceptamos por compromiso o presión social.

Recupera objetos olvidados. La bolsa del pan que compraron tus abuelos en el viaje a Portugal, la cafetera italiana que ha sido sustituida por las cápsulas de café, las numerosas servilletas y pañuelos de tela que tu madre tuvo que bordar, sí o sí, para su dote. Anímate a volver a usarlos.

Elige ropa de segunda mano como primera opción. Como ya comenté en otro artículo la industria textil es una de las mayores contaminantes. También puedes montar un mini mercadillo en tu casa e intercambiar prendas que ya no utilices con tus amigas/os. Evitaréis comprar nuevas prendas de ropa y la diversión estará asegurada.

Cocina en casa. Ponte el delantal y diviértete creando nuevas recetas. De esta manera evitarás tirar a la basura los típicos envases de la comida para llevar y comerás platos ricos y saludables. Y si no tienes tiempo para cocinar siempre puedes optar por comprar la comida con tus propios recipientes reutilizables.

Usa tus piernas, la bici o el transporte público para desplazarte. Si no puedes evitar coger el coche intenta compartirlo siempre que puedas, por ejemplo para ir al trabajo o viajar con tus amigas/os. Un coche lleno supone menos coches en circulación al mismo tiempo.

No compres botellas de plástico. Su impacto medioambiental es enorme, nuestro entorno está muy contaminado por la gran cantidad de residuos que generan. Es un producto desechable que no necesitamos, todos disponemos de agua potable en nuestras casas. Si no tienes botella reutilizable puedes usar un tarro de vidrio limpio, por ejemplo el de los garbanzos o el tomate frito. Estos te servirán para transportar agua y cualquier tipo de bebida que quieras llevar contigo.

Despídete de trapos y servilletas desechables. Cualquier trapo de tela puede cumplir esta función. No contaminan nuestro planeta y son mucho más duraderas. Puedes convertir una camiseta vieja que ya no sirva como prenda de ropa en varios trapos multiusos.

Simplifica tus productos de limpieza. El vinagre de manzana, el limón y el bicarbonato sódico son excelentes limpiadores. La mayoría disponemos de ellos, son económicos y no contaminantes. Muchos productos de limpieza pueden contener sustancias químicas perjudiciales para nuestra salud y la del planeta. Además vienen en recipientes de plástico.

Llena tus lavadoras, procura lavar en frío y seca tu ropa al aire libre si es posible. Ahorraremos mucha energía y reduciremos la cantidad de microfibras sintéticas que van a parar a nuestros ríos y océanos. Aquí puedes encontrar más consejos para reducir los plásticos que van a parar a nuestro entorno cuando lavamos nuestra ropa.

No hace falta invertir dinero para empezar a cuidar de nuestro planeta. Podemos contribuir de forma activa en su mejora a través de simples gestos diarios. Estoy deseando escuchar los tuyos.

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